Hace poco estuve discutiendo sobre la perfección del cuerpo humano. cómo, gracias a la evolución, las fuerzas, la naturaleza y todo aquello que permite la existencia de cuanto nos rodea, cómo nosotros disponemos de una constitución tan perfecta, tan coordinada, exacta y precisa pero a la vez tan vulnerable.
Tenemos la capacidad para realizar grandes tareas, muchas de ellas sin ser conscientes nosotros mismos. ¿Qué dicen? ¿Somos superiores porque somos los únicos que poseemos "mente"? Pemítenme que discrepa... no creo que un humano pudiera sobrevivir más de un día si tuviera que controlar con su "exquisita mente" todo lo que su cuerpo realiza sin órdenes aparentes. Vivimos sin ser responsable de nuestro sistema inmunitario, de nuestra respiración, de que los fluidos recorran cada parte debidamente, de las innumerables conexiones entre neuronas... sin participar en todas esas reacciones que continuamente permiten que seamos conscientes. Un ejemplo curioso son los dedos de las manos, los nervios de cada uno se dirigen a zonas específicas de la corteza cerebral, si, por alguna razón, algún dedo es amputado, la zona correspondiente a ese dedo en la corteza es cubierta por los nervios de los dedos más cercanos, es decir, si perdiésemos el dedo anular el meñique y el corazón se encargarían de lo procesos llevados a cabo anteriormente por el ahora extirpado anular.
Sin embargo, esta perfección no excluye la imperfección. Hay numerosas maneras de torturar al humano, desde una simple gota cayendo a determinada velocidad en un punto concreto hasta crear alucinaciones y que el individuo sufra por existir. Pero... estas torturas son "creadas" por nosotros mismos, aparte encontramos las naturales. El sufrimiento que, en ocasiones, nos puede causar nuestro propio cuerpo. Para seguir con el ejemplo, puedo nombrar "El síndrome del miembro fantasma", como dije, cada miembro tiene un área específica en el cerebro y puede ocurrir que al amputar, esa zona no sea invadida por áreas vecinas y se genere información sobre un miembro que no poseemos realmente. Es decir, si nos amputaran un brazo, podría ocurrir que nuestro cerebro "no se diera cuenta" y siguiera generando información correspondiente para ese brazo. ¿Imagina cómo sería que le picara un brazo inexistente?
Por ello, mi consejo es disfrutar. No intentar conocer qué realiza nuestro cuerpo exactamente, pero sí tener una ligera idea y poder maravillarnos al mirar al nuestro alrededor, maravillarme incluso por poder escribir estas líneas.
